lunes, 14 de junio de 2010

ERA SEPTIEMBRE...

Las luces de la ciudad parecían perpetuamente encendidas, era septiembre y el ambiente húmedo invadía todo. Las personas transitaban sin que parecieran percatarse de este escenario, acostumbrados como estamos a no darnos cuenta del tiempo que tarda un parpadeo….

No sé, todo se movía, reíamos, hablábamos fuerte y de las manos salía humo, y había música, el cuerpo también se movía, no existía nada en este mundo que me obligara a parar, sólo se detenía cuando sus ojos se diluían a través de un líquido dorado….no me había dado cuenta de que estaban aquí.
El agua transforma todo…mi cara distorsionada, no podía encontrar mis ojos, tan oscuros, no sentía nada, es eso…todo fluía como el agua…las palabras volaban, la cabeza hervía…

1 comentario:

  1. la humeda suciedad e inmundicia de las ciudades puede ser tonificadora o destructiva, pero uno pude moldearla para fines practicos y el deleite personal.

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